La piscina y la escuela de fútbol movilizan a los vecinos de Barbate
En la tarde del miércoles 4 de diciembre, se celebraron en Barbate dos actos para, respectivamente, criticar la inacción y la acción del equipo de gobierno municipal de Miguel Molina. La crítica a la inacción es por el cierre de la piscina municipal; el descontento por la acción, viene de la asignación arbitraria de nuevos monitores deportivos en la escuela de fútbol.
La concentración por la reapertura de la Piscina Municipal fue convocada conjuntamente por las agrupaciones políticas locales PSOE, Siempre Barbate, Ahora Barbate e Izquierda Unida; y va más allá de esta reclamación, ya que “este acuerdo busca unificar la voluntad y la capacidad de todos los grupos, unir esas virtudes y poder trabajar en cuestiones de interés general de Barbate, ya que tal y como han expresado algunos representantes, los servicios públicos de Barbate actualmente están abandonados y sin refuerzos de contrataciones”, según comunicado del PSOE.
Las personas más afectadas por el cierre de la piscina, aquellas que por prescripción médica deben realizar terapias en el agua y ejercicios de nado, también estuvieron presentes, recordando que deben desplazarse a Conil o Vejer y que para esto tampoco tienen facilidades.
Por otra parte, la acción fruto de la discordia consiste en la destitución del coordinador y el monitor de la escuela de fútbol municipal. Ante este hecho son los padres quienes se rebelan, pues reconocen la labor y el mérito de estas personas (que incluso han aportado nuevo material) y afirman que su destitución solo responde a la intención de “que a los niños los entrenen los futbolistas del Barbate y se lleven los futbolistas el dinero en forma de pago en diferido”. Y claman que “la escuela, aunque el presidente sea la misma persona que el del Barbate, tiene registros deportivos distintos y no se puede, por ley, desviar el dinero de una entidad a otra”, como parece que es la intención.