Promesas y realidades
En entrevista concedida a la cadena SER, como resumen de 2024, Molina presume de las licitaciones de las obras de la piscina y el poli. Nada de la Biblioteca Municipal ni del reciente cierre de la Lonja Vieja.
Entre sus promesas más destacadas están el pago de la deuda con Seguridad Social y Hacienda a principios de este año 2025 -lo que desbloquearía el cobro de 5 millones de la PIE- y la construcción del nuevo centro de salud, del que en 2024 no tuvimos noticia tras la primera partida de la Junta de Andalucía para este proyecto. Según Molina, las 201 viviendas de protección oficial de El Jarillo (cuyas obras deben comenzar en 2025) cubrirán la mayor parte de la demanda, que es de 252 personas. También afirma que en Zahara de los Atunes se realizará una promoción de 52 viviendas de protección oficial.
Tras la dimisión de Caro, concejal de Urbanismo, se anunció que sería Ana Moreno quien asumiría sus competencias, pero según Molina es él mismo quien las tiene.
En cuanto al esperado hotel, dice Molina que el propietario de la parcela ha tenido problemas con el constructor y que ya ha encontrado solución. Asimismo, declara que pondrá a disposición (por concesión o licitación) una nueva parcela para uso turístico, pero que en Barbate ya se ha levantado un gran hotel, pues presume de que los apartamentos turísticos han pasado de ser 200 al comienzo de su mandato a casi 900 en estos momentos.
Esto en cuanto a lo declarado. No sabemos si la promesa de Molina de liquidar la deuda con Seguridad Social y Hacienda, que impide al municipio cobrar más de cinco millones de euros al año, tiene que ver con un plan de actuación propio o si son cábalas por el estado de cosas a nivel nacional y provincial. Demos de margen a ese “principios de 2025” hasta el 31 de marzo para saberlo. Lo que sí es cierto es que Molina ya dispuso del dinero para solucionar este problema, y así anunció que haría y no lo hizo. Veremos. Si finalmente cumple su promesa sería la noticia de lo que llevamos de siglo en Barbate; si no, a lo que nos tienen acostumbrados.
Son muchos, y muy ambiciosos, los objetivos que Molina se marca para este 2025, pero son más los problemas de los que se olvida. El primero de todos, la falta de transparencia. Para el polémico proyecto de Sierrezuela Playa, en Zahara de los Atunes, ya sabemos que no quiere a nadie a su lado que se lo discuta, pues tras la dimisión del concejal de urbanismo él mismo ha asumido la competencia.
Esperemos que se cumplan la mayor parte de las ilusiones de Molina, que se parecen mucho a las de Barbate, y que no sean meras fantasías. Ah. Y ya que no en enero, que en febrero se acuerda de la residencia de mayores.