Perdóname, Señor
Bueno, tras el "cafelito" del sábado, comienzo esta colaboración, en un tono entre la decepción y el hastío al comprobar -o mejor dicho, al constatar- que día tras día se acrecienta esta sensación de ver cómo se supera el esperpento en los actos llevados a cabo por una gente que tiene la "sagrada" misión de intentar -desde su posición de privilegio- llevar las riendas de la gobernanza de nuestro pueblo, intentando con sus acciones que tengamos un pueblo mejor, más habitable, más vivible, en definitiva, si me permiten la expresión, más... humano. Para ello, deberían tener entre sus prioridades que tengamos un "entorno" más amable, y que, por ejemplo, tengamos unas mejores instalaciones, ya sean de ocio, deportivas, sociales o culturales. Que tengamos un pueblo con unas calles decentes y no llenas de boquetes y socavones. Que tengamos un pueblo donde servicios esenciales -como todo lo relacionado con la limpieza, el agua, el alumbrado público, etc., etc.- se ejecuten de la mejor manera posible, ya que esas son en definitiva sus responsabilidades.
También deberían entender, aunque con el nivel que exhiben es complicado, que son la "cara" visible de una población de 23.000 habitantes, que aunque -ya que ayer se conmemoró su nacimiento como municipio independiente hace solo 87 años- tiene una larga historia, que arranca al menos desde los romanos, y por tanto tienen un legado cultural e histórico que preservar.
Bien, pues en vez de tener a unos gobernantes que entendieran y ejercieran en esos cánones y valores, aunque ya sé que eso de los valores está anticuado y no se lleva, yo veo a unos frikis, a unos señores y señoras que al menos a un servidor les hacen sentir "vergüenza ajena" ante tanto despropósito, un día sí y el otro también.
Y acordándome del título de una serie de televisión que se rodó en nuestro pueblo hace ya unos años, que se llamó "Perdóname, Señor", hoy me sale pedir perdón, por la parte que me pueda tocar, si en algo he contribuido para que gente así sean los que estén hoy al frente de nuestro Ayuntamiento, porque es descorazonador y decepcionante asistir a "espectáculos" casi a diario, que no tienen otra misión y objetivo que tapar su ineficacia y su ineficiencia, en definitiva su fracaso, su rotundo fracaso como gobernantes, aunque sinceramente el calificativo de gobernantes creo que les viene enormemente grande.
En fin, que hoy abordo mi visión sobre la gobernanza y los gobernantes de nuestro pueblo desde el hartazgo y el hastío, con la esperanza de que esta "pesadilla" termine cuanto antes, porque no creo que como sociedad merezcamos aguantar por más tiempo la "penitencia" de esta tropa. Así que espero que esta pesadilla, política e institucional, acabe cuanto antes, y lleguen a nuestra Casa Grande -y ya lo de la militancia o ideología empieza a resultar casi secundario- gente que, como se decía antes, AJOLÁ den lustre y brillo a nuestro Ayuntamiento, y si no es así, que, al menos, no nos hagan pasar tanto bochorno. Salud.