Molina nos sale muy caro

Aqualia reclama más de 2.000.000 de euros al Ayuntamiento de Barbate ante la estupefacción y el desconocimiento de Miguel Molina y su equipo de gobierno. Mientras tanto, el PSOE de Barbate sigue las evoluciones de las agrupaciones carnavalescas y con sus reclamaciones de las necesarias mejoras de las infraestructuras del pueblo, pero nada dice sobre este tema como nada dijo de las lamentables cuentas de Barbate de los años 2021, 2022 y 2023 presentadas en junio de 2024. Estas complejidades parece que se les escapan, a gobernantes y oposición.

El detalle de la demanda de Aqualia al Ayuntamiento de Barbate lo da el usuario de Facebook Manuel GQ, quien es el presidente de la Plataforma del Agua. Lo que sigue son extractos de su publicación al respecto.

“Estos del equipo de gobierno”, comienza, “en la gestión del agua, no se han preocupado de vigilar ni de fiscalizar (así lo dice el alcalde) a la concesionaria del agua Aqualia, y como no se han preocupado de vigilar ni fiscalizar a Aqualia a pesar de la obligación que tienen por ley, ha sido Aqualia quien ha fiscalizado al Ayuntamiento (así lo reconoce el alcalde) reclamándole una cifra millonaria, más de 2.000.000 de euros entre obras fuera de contrato, por compensación del desequilibrio económico de la gestión, y por el cobro del 4% por la gestión de la recaudación o cobro de la tasa de basura”.

Según Manuel GQ, este cobro por la gestión de la recaudación de la tasa de basura esta recogido en la clausula 29 del Pliego de Clausulas Administrativas Particulares (PCAP) del contrato con Aqualia, y es “algo que Aqualia no ha hecho nunca” y que nuestros gobernantes locales no sabían que estaba contemplado: “dice el alcalde que él no tenia constancia de esa clausula, es ahora cuando ya lo sabe y que la quiere eliminar”. Y comenta Manuel GQ: “en doce años de gestión de Aqualia en Barbate no ha tenido tiempo de leerse los Pliegos del Contrato”, resultando “un total de 402,.222,35 euros por un servicio que no ha realizado”.

Asimismo, afirma Manuel GQ que en la Auditoria del Servicio Municipal del Agua 2012 – 2017, a este respecto, Aqualia responde: “Desconocemos por qué el ayuntamiento ha incumplido su obligación de encargar la recaudación de la tasa de basura al concesionario, con la correspondiente pérdida de ingresos”.

Así las cosas, “resulta que ese dinero que reclama Aqualia desde el año 2014 al 2022, lo ha pagado ya los barbateños a la Diputación de Cádiz puesto que trimestralmente pagamos religiosamente la tasa de basura a esta, la cual se cobra una importante comisión por su gestión”. De manera que “si tuviéramos que pagar a Aqualia también su reclamación como defienden su alcalde y su ex delegado del agua por la gestión de recogida de basura, a los barbateños nos costaría el doble”.

Y dirigiéndose a Muñoz Jarillo, que parece el más informado de los delegados municipales, le apunta Manuel GQ: “así que no le cuenten historias, sus socios de gobierno sabrán mucho sobre el compadreo con Aqualia pero en realidad saben muy poco del contrato administrativo con Aqualia y sus pliegos, la Auditoria del Servicio Municipal del Agua, del RSDA ni de las leyes que rigen la gestión del agua. Por eso han incurrido en tanta falta de transparencia, fiscalización y vigilancia en la gestión del agua”.

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