Historia de Barbate con la moviola: homenaje a mis padres
Tenemos en el horizonte un nuevo 11 de marzo, lo que quiere decir, que Barbate pronto estará de cumpleaños, ya que ese día se cumplirán 87 años de nuestro "nacimiento" como municipio independiente.
Así que, 87 años después de aquel acontecimiento, ahí va un primer escrito, que quiere ser sobre todo un homenaje a la generación de nuestros padres, por lo que se me ocurre echar la vista atrás e intentar ver en una especie de moviola imaginaria lo que debieron ser aquellos tiempos, que, aunque en lo social y lo económico, sobre todo para la clase trabajadora, no eran muy halagüeños, al imaginar el panorama político e intelectual es posible que se pueda exclamar, recordando aquello de que "cualquier tiempo pasado fue mejor", que, efectivamente, aquel tiempo pasado fue mejor en en ese aspecto, en nuestro pueblo.
Y así, si me traslado al panorama político e intelectual, en esa moviola imaginaria, vería por ejemplo a personajes como Miranda de Sardi, que propició la puesta en circulación de dos periódicos: Heraldo de Barbate y la Independencia, vaya nombres, y cuánta envidia de unos periódicos que rebosaban compromiso, independencia y gritos y ansias de libertad. En el panorama político, emerge la figura de Tato Anglada, que, por lo visto, fue un ejemplo de compromiso social y político, en contraposición con el " terraplanismo" y algún que otro " trilero" que conforman parte de la "dirigencia actual". Por cierto, en las andanzas políticas de esos años, andaba metido mi abuelo el "Lapo".
Pero como este primer escrito, quiere ser, sobre todo , un recuerdo y homenaje a la generación de nuestros padres, lo termino por el lado afectivo-emocional, y resulta que aquel lejano 11 de marzo de 1938, nuestros padres -concretamente los míos- tenían sobre 15 y 12 años, y aunque eran todavía casi unos niños, eso no era obstáculo para que como la inmensa mayoría de los "mocitos" de aquel tiempo, él anduviera ya en la "ma" y ella echando una mano en la casa, o como otras muchas “mocitas", trabajando en la fábrica, ya que en aquellos tiempos toda ayuda era poca en esa economía de "subsistencia ", que casi nunca daba para cubrir las necesidades básicas de los hogares humildes. Pero con todo y con eso, sorteando privaciones y dificultades, nuestros padres se conocieron, se "ennoviaron" y, tras algunos paseos, furtivos o consentidos, por la calle Real o la calle de la Oliva, en los pocos momentos de asueto que tenían, fueron construyendo sus proyectos de vida, del que surgieron nuestras familias.
En fin, que este año mi primer recuerdo para el 11 de marzo es para ellos, para personajes como Miranda de Sardi y Tato Anglada, y, sobre todo, para aquella generación de nuestros padres y abuelos, los grandes " olvidados" en fastos y celebraciones, que fueron lo mejor y los mejores de aquel Barbate, y a los que hoy, pese al tiempo transcurrido, seguimos llevando en nuestro recuerdo, y en nuestros corazones. Así que mi recuerdo es para Manuel y Leonor, mis padres. ¿El vuestro? Salud.