Crónicas zapaleñas. El triángulo de las Bermudas ‘made in Barbate’

Vamos hoy con la segunda entrega de estas "crónicas zapaleñas".

Imagen de la margen abandonada del río Barbate

Yo no sé si las zonas a las que me voy a referir para dar contexto a esta nueva "crónica zapaleña", conforman un triángulo; ni, de ser así, qué tipo de triangulo.

Las zonas a las que me refiero serían, obviamente, el Zapal, la zona frente al puerto pesquero y la zona de la Chanca. Algunos se podrán preguntar qué tienen en común las mismas, y ahí van algunas respuestas.

Lo primero, es que muchos de estos terrenos fueron a parar a manos de poquísima gente a través de concesiones administrativas e inscripciones a través del artículo 205 de la Ley Hipotecaria, lo que sirvió para que un reducido "elenco" de personas se repartieran medio pueblo, y el otro medio… casi también.

Lo segundo, es que ninguna de las tres zonas -pese a estar recogidas en el PGOU de 1994 como zonas aptas para urbanizar- se han desarrollado desde entonces, pese a que han pasado más 30 años. Como decía un personaje de hace tiempo, ¿por qué será? Aquí dejo la respuesta a la interpretación de cada uno, ya que pueden ser muchas y variadas. Solo por dar pistas, ahí van algunas: ¿parecía poca la "ganancia" que daba el PGOU; disputas comerciales, empresariales, o de otro tipo; la falta de algún empresario o mecenas con "visión" de pueblo que hiciera compatible sus legítimos intereses empresariales con los también... "legítimos" intereses del pueblo de Barbate; o el "vámonos que nos vamos" de una administración local más interesada en asuntos más livianos, centrados en políticas "cortoplacistas", festejos y folklore de todo tipo, y demás "teorías de distracción "?

Y es que en este asunto, como ya he comentado en otros escritos -y dejando claro aquello de que "generalizar acarrea injusticias"- y, está claro, que con las excepciones que haya podido haber -posiblemente pocas, pero que como aquello de las meigas "haberlas haylas"-, para cuestiones o decisiones de carácter o calado "estructurales", posiblemente nos ha podido faltar la clase política y empresarial. Los primeros han estado a "sus cosas", predominando las políticas del "vámonos que nos vamos "; y los segundos han mirado por encima de todo por sus "intereses", que por supuesto son legítimos, pero no incompatibles con una visión mas genérica de "pueblo". Junto a una mezcla de incompetencia y/o desconocimiento de los primeros, y/o falta de compromiso "social" de los segundos. Pero en mi opinión lo más preocupante -ya que, por razones obvias, lo hecho en el pasado no tiene remedio- es que en la actualidad, al menos en el sector público -que es el que más me interesa- se sigue incidiendo en una política que acrecienta el populismo y el "vámonos que nos vamos" hasta límites insufribles, al menos para el que les escribe.

En fin, yo sé que habrá gente que no estará de acuerdo con lo aquí manifestado, lo que es tan razonable cómo lógico, ya que estos escritos no pretenden establecer ninguna "verdad absoluta", sino poner en circulación reflexiones y apuntes que si pueden servir de algo, pues, "miel sobre hojuelas". Y si no es así, como ya he comentado con anterioridad, son teorías "no conspiranóicas" para echar un ratito, o que, como se decía en tiempos de nuestros padres, sirven de "distraición". Y, lo más importante, no van contra nada ni contra nadie, sino que pretenden ir a favor de… Barbate. Salud.

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